Top Gear 2 es un juego programado por Gremlin Interactive y publicado y distribuido por Kemco para Super Nintendo, siendo portado posteriormente a Mega Drive, Commodore Amiga y Amiga CD32. La versión original de Super Nintendo llegó al mercado americano, japonés y europeo en 1993 como una muy buena secuela del primer juego, dando como resultado un excelente juego de conducción que podría ser el mejor de la trilogía.
El estilo de juego es muy similar al de la primera entrega: se trata de un juego de conducción de carreras que utiliza el mismo motor gráfico de Lotus, al igual que su predecesor. Sin embargo, esta segunda parte introduce numerosas novedades. La primera de ellas es un mayor realismo. Se incorpora un sistema de daños en el vehículo, representado mediante un diagrama situado en el lado izquierdo de la pantalla. Además, los coches son más lentos y existe la posibilidad de mejorarlos. El control de los vehículos resulta más exigente que en el juego anterior, y los oponentes son más rápidos y resistentes. También se añaden efectos climáticos que influyen directamente en la jugabilidad, obligando al jugador a tener en cuenta factores como la elección de neumáticos según las condiciones meteorológicas. Para avanzar a la siguiente carrera es necesario finalizar, como mínimo, entre los 10 primeros puestos. Al inicio contamos con seis nitroboost, que incrementan drásticamente la velocidad del coche durante un breve periodo de tiempo. Asimismo, pueden encontrarse objetos en la carretera: el símbolo de dólar otorga 1000 dólares, la “N” proporciona un nitroboost adicional y la “S” activa un nitro automático que se recarga en cada vuelta. Estos objetos solo pueden recogerse una vez por carrera. El jugador será descalificado si se queda sin combustible antes de terminar la carrera. A diferencia del juego anterior, en esta entrega no existen boxes para repostar, por lo que resulta fundamental mejorar la caja de cambios para optimizar el consumo de combustible. Se puede elegir entre transmisión automática o manual. Por último, el dinero obtenido en cada carrera puede invertirse en mejorar el vehículo, lo que aporta ventajas significativas en el rendimiento.
El apartado técnico está muy logrado. A nivel gráfico, mantiene el mismo estilo que el juego anterior, pero incorpora mejoras evidentes, con vehículos mejor diseñados que se mueven con gran fluidez por los distintos circuitos. Además, los circuitos no solo son más numerosos que en la entrega anterior, sino que también presentan un mayor nivel de detalle y una gran variedad. A esto se suma una sensación de velocidad bastante elevada, que contribuye a una experiencia más dinámica. En cuanto al sonido, la música mantiene la gran calidad del juego anterior, mientras que los efectos sonoros son variados y están bien implementados.
Para finalizar, vamos a hablar de la jugabilidad. Este juego mantiene gran parte del carisma y estilo del original, pero añade las características mencionadas anteriormente, dando lugar a una entrega muy divertida y entretenida dentro de la saga. El control es sencillo y ofrece una muy buena respuesta al mando de Super Nintendo. No obstante, también hay que señalar que, en líneas generales, es un juego más exigente, con un enfoque más complejo. Los adversarios son más agresivos, pero no se trata de una dificultad artificial, sino de un reto bien integrado en las propias mecánicas del juego. Además, cuenta con bastantes más circuitos que la entrega anterior y varios modos de juego, lo que aporta una mayor variedad y profundidad. Todo ello da como resultado una secuela con un toque algo menos arcade.
En resumen, una grandísima secuela de Top Gear que mejora al original. Obra maestra.




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