El apartado técnico está muy bien. Gráficamente, hay que tener en cuenta que estamos ante un juego compuesto principalmente por secuencias de vídeo FMV, pero en esta ocasión la producción está bastante cuidada. Para su realización se contó con actores profesionales y bastante conocidos de la época, como Corey Haim, R. Lee Ermey o Brooke McCarter, entre otros. Además, como ya indiqué en la cabecera, las secuencias fueron dirigidas por Mary Lambert, conocida principalmente por haber dirigido la adaptación cinematográfica de Cementerio de animales. Su experiencia se deja notar en la puesta en escena y hace que las secuencias tengan un aspecto bastante más profesional que el de muchos otros juegos FMV de la época. Evidentemente, los vídeos sufren las limitaciones técnicas del Mega-CD, especialmente por la reducida cantidad de colores que el sistema podía mostrar simultáneamente y por la compresión necesaria para almacenar vídeo en el CD. Aun así, las secuencias se ven bastante bien teniendo en cuenta las posibilidades de la consola y permiten seguir perfectamente todo lo que sucede. El apartado sonoro también está a un buen nivel. La música está muy bien compuesta y acompaña adecuadamente a las diferentes situaciones. Los efectos de sonido resultan especialmente convincentes porque, al tratarse de secuencias rodadas con actores reales, buena parte del sonido forma parte de la propia producción audiovisual, con voces, ruidos ambientales y efectos sincronizados con las imágenes, lo que contribuye a darle una mayor sensación cinematográfica.
Pasando al apartado de la jugabilidad, hay que destacar su evidente parecido con Night Trap, aunque ambos juegos siguen una filosofía bastante diferente. Mientras que en Night Trap la mecánica se basa principalmente en observar lo que sucede, escuchar atentamente los diálogos y anticiparse a los acontecimientos, en Double Switch prima mucho más la rapidez y la eficacia a la hora de localizar y atrapar a los diferentes enemigos. Esto hace que no estemos simplemente ante un juego FMV en el que nos limitamos a contemplar secuencias de vídeo y pulsar un botón en determinados momentos, sino que debemos permanecer alerta constantemente, vigilando las distintas habitaciones y reaccionando con rapidez ante la aparición de los enemigos. En líneas generales, el juego resulta muy divertido. El sistema de control es muy sencillo y la respuesta al mando es rápida y precisa, algo fundamental teniendo en cuenta la importancia que tienen los reflejos. Además, cuenta con una duración bastante decente para un título de estas características y presenta un nivel de dificultad elevado. A esto hay que añadir que la aparición y los ataques de los enemigos tienen un cierto componente aleatorio, por lo que no todas las partidas se desarrollan exactamente de la misma manera y no basta simplemente con memorizar cada acontecimiento.
En resumen, uno de los mejores juegos FMV para Mega-CD, que consigue ofrecer una experiencia bastante divertida y entretenida gracias a su particular combinación de vídeo interactivo, rapidez y reflejos. Muy recomendable.




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