Socket es un juego programado, publicado y distribuido por Vic Tokai para Mega Drive, saliendo a la venta en Estados Unidos en 1993 y en Japón en 1994. Se trata de un divertido juego de plataformas que claramente bebe mucho de Sonic, cosa que le valió alguna que otra crítica, aunque tiene sus propias características.
Se trata de un juego de plataformas y velocidad muy al estilo de Sonic, en el que controlamos a una criatura cuya cola funciona como una especie de enchufe que le permite recargarse en determinadas zonas con electricidad. Al comienzo de cada nivel, nuestro protagonista recarga su energía, lo que le permite desplazarse a gran velocidad. Esta energía cumple además la función de barra de vida y va disminuyendo progresivamente. Si llega a agotarse por completo, perderemos una vida. Como en otros juegos de plataformas, a lo largo de los escenarios encontraremos diferentes objetos para recoger, en este caso representados mediante símbolos de rayos, que nos permitirán recuperar parte de la energía perdida. El ataque principal de nuestro protagonista consiste en una especie de patada, que será nuestra principal arma para acabar con los diferentes enemigos. El juego presenta tres tipos básicos de zonas: zonas de alta velocidad, zonas atléticas y zonas laberínticas. Las primeras están diseñadas para mantener un ritmo constante, obligándonos a avanzar rápidamente y evitando que podamos detenernos durante demasiado tiempo. Las zonas atléticas, por su parte, ponen un mayor énfasis en las plataformas y requieren bastante precisión a la hora de realizar los saltos. Finalmente, las zonas laberínticas están más orientadas a la exploración y nos obligan a buscar el camino correcto para avanzar.Cada mundo está compuesto por tres niveles correspondientes a estos tres tipos de zonas y, al final de cada uno de ellos, nos espera el correspondiente enfrentamiento contra un jefe final.
El apartado técnico está muy bien. A nivel gráfico, aunque no llega a alcanzar la calidad de los juegos de la saga Sonic, presenta un estilo bastante similar y ofrece un resultado más que notable. El protagonista cuenta con un buen diseño y se mueve a gran velocidad, los enemigos son variados y los jefes finales destacan por su gran tamaño. Los escenarios, por su parte, tienen un aspecto bastante surrealista, pero están muy bien decorados, cuentan con un buen nivel de detalle y presentan un scroll rapidísimo que acompaña perfectamente a la velocidad del juego. En cuanto al apartado sonoro, las melodías que nos acompañan durante la aventura no están nada mal, mientras que los efectos de sonido son los típicos de un juego de plataformas: sencillos, pero más que suficientes para un título de estas características.
En cuanto a la jugabilidad, hay que indicar que, como ya he comentado, presenta una mecánica muy similar a la de los juegos de la saga Sonic, aunque incorpora sus propias particularidades, como la barra de energía que disminuye constantemente y la posibilidad de atacar a los enemigos mediante patadas. Por lo demás, el control es bastante sencillo y nuestro protagonista responde con gran rapidez a las órdenes del mando. El juego cuenta además con una buena duración y, en mi opinión, presenta un nivel de dificultad bastante superior al de los títulos de la saga Sonic. En líneas generales, considero que es un juego bastante divertido y una propuesta interesante dentro del género de las plataformas, por lo que merece la pena darle una oportunidad.
En conclusión, un muy buen juego de plataformas inspirado claramente en Sonic que, aunque no alcanza la calidad de los títulos protagonizados por el erizo azul, ofrece una experiencia muy divertida y cuenta con suficientes elementos propios para destacar por sí mismo. Muy recomendable.




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