La versión para Game Gear de Mortal Kombat 3 fue programada por Software Creations y publicada y distribuida por Acclaim, saliendo a la venta únicamente en Europa en 1996. Al contrario de las conversiones de las entregas anteriores, que salieron bastante bien, el primer Mortal Kombat como un juego decente y el segundo como un muy buen juego, esta tercera entrega salió muy mal, siendo prácticamente injugable.
El juego resulta bastante parecido en su estilo a las versiones de 16 bits y a la recreativa, aunque presenta importantes recortes debido a las limitaciones de la portátil. Entre otras cosas, desaparecen algunos movimientos y posibilidades de combate, como determinados combos. La plantilla original de quince luchadores queda reducida a nueve personajes: Kano, Sub-Zero, Sonya, Cyrax, Sektor, Sheeva, Sindel, Jax y Smoke. Esta versión es, en buena medida, una adaptación de la aparecida para Game Boy, aunque incorpora como personaje secreto a Noob Saibot, ausente en aquella versión. Por lo demás, mantiene el planteamiento tradicional de la saga, con combates uno contra uno en los que cada luchador dispone de sus propios movimientos y ataques especiales. También se conservan los característicos Fatalities para rematar al adversario al finalizar determinados combates. Sin embargo, otros movimientos finales presentes en la recreativa y en las versiones de 16 bits fueron eliminados, entre ellos los Animalities, constituyendo otro de los recortes de esta adaptación.
El apartado técnico deja bastante que desear, aunque gráficamente el resultado no está del todo mal. Los sprites de los personajes están correctamente dibujados, pero al estar basados directamente en los de la versión de Game Boy presentan un uso del color bastante limitado, especialmente si los comparamos con otros títulos de Game Gear. En imágenes estáticas, los luchadores ofrecen un aspecto bastante correcto. El principal problema aparece cuando entran en movimiento, ya que las animaciones son muy bruscas y poco fluidas, algo que perjudica considerablemente la apariencia general del juego. Los escenarios, además de ser bastante escasos, tampoco destacan por su nivel de detalle. Aun así, cumplen razonablemente bien, aunque nuevamente encontramos un nivel de colorido inferior al de otros juegos disponibles para la portátil de Sega. Donde el apartado técnico cae considerablemente es en el sonido. Durante los combates no existe ningún tipo de música, apareciendo únicamente algunas melodías al finalizar los enfrentamientos o al realizar un Fatality. Los efectos sonoros también son bastante simples y poco destacables, dando como resultado un apartado sonoro claramente pobre.
Pero si el juego ya resulta algo flojo en el apartado técnico, hay que decir que a nivel jugable es prácticamente atroz. Para empezar, debido a las bruscas animaciones, los personajes se desplazan a trompicones, haciendo que los combates resulten muy poco fluidos. A esto debemos añadir una detección de impactos muy mejorable y un control que, aunque en principio resulta sencillo, sufre un considerable retardo en la respuesta. Esto provoca que manejar a los luchadores con precisión resulte extremadamente complicado y que ejecutar correctamente los diferentes movimientos sea una tarea mucho más difícil de lo que debería. Para defender al juego, hay que reconocer que cuenta con una cantidad de luchadores bastante aceptable para tratarse de una versión portátil. Sin embargo, presenta un nivel de dificultad elevadísimo por los motivos equivocados, ya que buena parte del desafío no procede de la habilidad de nuestros adversarios, sino de las propias deficiencias del control. Dominar mínimamente a cualquiera de los personajes acaba convirtiéndose en una tarea titánica.
En resumen, una versión extremadamente mala de Mortal Kombat 3 para Game Gear, que consigue ser incluso peor que la versión de Game Boy, que ya de por sí era una adaptación bastante terrible. Malo.




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